Esta mañana Marilín nos mostró alternativas en software libre para gestionar proyectos, un interesante ejemplo que nos muestra que el software libre es una alternativa real y solvente a muchos de los paquetes de software privativo que estamos acostumbrados a ver en las empresas y que, a veces, parece que son la única opción, por ejemplo, para realizar un diagrama de Gantt con la planificación de un proyecto. Cuando hablamos, hace algún tiempo, de la migración a software libre comentamos que nos encontramos en un período muy propicio para contemplar esta alternativa puesto que, bien planteada, nos puede ayudar a reducir costes en licencias y, además, alargar los plazos de amortización de nuestro parque de ordenadores.

TimOReilly-RichardStallman

A la hora de usar software libre no es obligatorio utilizar un sistema operativo basado en Linux, de hecho, no es extraño encontrar entornos mixtos de funcionamiento en el que aplicaciones en software libre conviven con otras privativas en, por ejemplo, un equipo con sistema operativo Windows instalado. Cada organización es particular y aunque no siempre las "recetas" son estándares a aplicar en cualquier entorno, hay una serie de aplicaciones que son de uso común y prácticamente todo el mundo suele utilizar a diario y que, por inercia, solemos recurrir a soluciones en software privativo que pueden cargar en exceso, por ejemplo, los costes de arranque de una startup.

No hace mucho dedicamos algunos minutos a hablar, precisamente, de 5 alternativas en software libre a aplicaciones que usamos a diario y, aunque alguien pueda pensar que LibreOffice está muy por detrás de Microsoft Office, realmente, para un uso medio es una interesante alternativa que ya se usa en el Gobierno de Francia y, por ejemplo, en España el Esquema Nacional de Interoperabilidad regula el uso de estándares abiertos en los documentos que las Administraciones Públicas pongan a disposición de los ciudadanos.

Siguiendo la senda que ya iniciamos, vamos a conocer algunas aplicaciones más en software libre que vale la pena probar y, sobre todo, considerar antes de optar por alguna alternativa en software privativo:

  • 7-Zip es un compresor/descompresor de archivos con el que podremos manejar los conocidos formatos ZIP y RAR sustituyendo a aplicaciones como WinZIP y WinRAR. 7-Zip, lógicamente, es una aplicación en software libre (se distribuye bajo licencia GPL) y, además, nos ofrece la posibilidad de utilizar el formato de compresión 7z que, según su desarrollador, Igor Pavlov, podemos obtener mejores ratios de compresión y, por tanto, ahorrar algo más de espacio al comprimir archivos de texto.

  • Infrarecorder es una aplicación muy liviana con la que podremos manejar la grabadora de CDs o DVDs de nuestro equipo sin tener que recurrir a aplicaciones como, por ejemplo, Nero. Esta aplicación se distribuye bajo la licencia GPLv3 y funciona bajo entornos Windows, ofreciendo al usuario un interfaz muy sencillo e intuitivo con todas las funcionalidades y opciones necesarias para grabar CDs o DVDs.

  • Pidgin quizás sea una de las aplicaciones de mensajería instantánea más conocida por los usuarios y, siguiendo la línea del resto de aplicaciones que estamos comentando, también es software libre. Gracias a Pidgin podremos congregar en único lugar una buena parte de nuestras coordenadas en la red, es decir, concentramos en este cliente nuestra sesión en Gtalk, MSN, el chat de Facebook o, por ejemplo, si en nuestra empresa tenemos un servidor de mensajería interna basado en Jabber también podremos configurarlo. Reconozco que soy enemigo de tener mil ventanas abiertas y, por tanto, valoro positivamente las aplicaciones que me permiten concentrar servicios y gestionarlos de manera unificada (evitando, además, tener que instalar múltiples aplicaciones).

  • virtualdub.org es, quizás, una de las aplicaciones más austeras desde el punto de vista del interfaz que podamos encontrar en el ámbito del software libre pero, además, es un interesante recurso a la hora de editar archivos de vídeo. Si bien para realizar una edición profesional puede estar por detrás de Adobe Premiere o las opciones de edición de vídeo que se incluyen en Nero, es una interesante opción para realizar (sin tener que desplegar paquetes pesados de software) tareas básicas de edición de vídeo, aplicar filtros a la imagen o combinar un vídeo con una fuente de audio. La aplicación se distribuye bajo licencia GPL y, como detalle interesante, no hace falta instalarla en Windows puesto que el paquete que descarguemos solamente hay que descomprimirlo y pulsar sobre el ejecutable.

  • Notepad++ es un editor de texto plano que, particularmente, me encanta. Este editor de texto está muy orientado a la edición de archivos de código y, por ejemplo, podemos activar las funcionalidades de sintaxis para identificar el lenguaje de programación en el que estamos trabajando y así resaltar las palabras reservadas o, por ejemplo, visualizar cómodamente los bloques de código que tenemos encerrados entre "llaves", es decir, entre '{' y '}'. Además, con Notepad++ podremos comparar archivos (ideal si nos hemos confundido y tenemos varias versiones de un mismo archivo y no somos capaces de distinguir cuál es la más reciente), grabar macros para ahorrarnos trabajos repetitivos, trabajar con distintas codificaciones de los archivos (ideal para trabajar sin problemas con archivos en UTF-8 desde Windows) o editar varios archivos desde la misma ventana (trabajando con pestañas). Una gran alternativa al Notepad de Windows y al clásico editor de MS-DOS.