¿Es bueno que existan versiones alfa de un sitio?
Después de escribir hoy en la mañana la nota relacionada con Konsulted, que es un sitio en versión alfa, estuve dándole vueltas a qué era lo que me hacía tanto ruido de que dijeran, como si orgullosos estuvieran, de tener un sitio en versión alfa para que pruebe el público.
Por un lado recordé una nota que leí hace unos días en Mashable!, muy interesante, relacionada con este asunto y por otro recordé que en la empresa en la que trabajo, nos apenaba mucho salir con un proyecto en versión beta y aunque probablemente sí tenía elementos que podrían considerarse como tal, evitábamos ufanarnos de ello.
Y es que en estricto sentido, en el proceso de desarrollo de un software o un desarrollo multimedia, la etapa alfa es una versión que se está produciendo todavía y que tiene, en la mayoría de los casos, el puro “cablerío”, hasta al cliente se le tiene que explicar repetidas veces que recuerde que aún no es la versión final y que (principalmente a nivel gráfico, que es lo que en esos momentos asusta al cliente) todavía no se termina de desarrollar.

