Estafa
| 20 de noviembre de 2009 a las 20:00 | 55 comentarios
Había una vez una época en la que nuestra actividad en Internet estaba desconectada de nuestra vida académica o laboral, pero esa época terminó. Porque si usamos nuestro nombre real en cualquier red social, todo lo que digamos o subamos puede ser utilizado a favor o en contra nuestro ya sea por amigos, compañeros de trabajo, o hasta nuestros jefes. Y todo está a un par de búsquedas de distancia. Seguramente a Nathalie Blanchard no se le curzó esto por la cabeza cuando subió a Facebook...