La historia comienza con un vídeo en el que una modelo brasileña y su novio se muestran en actitud ciertamente cariñosa. El documento además de aparecer en numerosos canales de televisión acaba formando parte de la extensa oferta de YouTube. La pareja demanda al portal de contenidos, exigiendo la retirada del vídeo junto con una importante indemnización por cada día que el mismo ha estado colgado. La sentencia del litigio dictaminaría que YouTube tenía que quitar el vídeo. El problema viene cuando los usuarios siguen colgando el contenido, tras lo cual la autoridad judicial brasileña decide bloquear (a nivel de DNS) a YouTube en Brasil, ante la imposibilidad de llevar a cabo la sentencia.

Esto podría llevar a que YouTube no sólo va a tenga que negociar con las grandes distribuidoras cinematográficas y de televisión, como las que ya han sacado jugosos acuerdos prejudiciales por el almacenamiento de sus contenidos, sino que ahora también tendrá que enfrentarse a las demandas de particulares muy avispados.