Una realidad que nadie puede negar, es el hecho de que cada vez se nos hace más difícil vivir desconectados. Donde quiera que estemos, casa, trabajo, de paseo, o hasta en el baño; tenemos un dispositivo electrónico con nosotros que desearíamos tuviese una batería infinita.

¡No te pierdas nuestro contenido!
Foto: ºDaines
Foto: ºDaines
30 de octubre de 2013, 20:14
Temas: Guías/Trucos

El puente entre toda la información y nosotros, son nuestros gadgets, y estos dispositivos necesitan consumir energía para conectarnos. Energía que a veces, no aprovechamos de manera eficiente, y terminamos malgastando. Ya sea que quieras reducir tu huella de carbono en el mundo, limitando el consumo de energía de tu ordenador; o simplemente quieres que la batería de tu portátil dure más, estos consejos te ayudaran a lograrlo.

Pon tu PC a dormir

Si has terminado de trabajar por el día y te vas a dormir, ¿por qué tu PC no puede hacer lo mismo?. Si no vas a usar el ordenador por varias horas, es ideal apagarlo para ahorrar energía. Pero, si el proceso de encender tu computador por la mañana y tener que abrir todos los programas nuevamente, iniciar sesión en tus cuentas y restaurar las 101 pestañas de tu navegador, te resulta una labor tediosa e innecesaria, poner el sistema a dormir es tu mejor opción.

Cuando ponemos el ordenador a dormir, todos los programas permanecen abiertos y tus documentos guardados, mientras que el consumo energético del PC es mínimo. Al regresar simplemente despertamos a la máquina y vemos que todo permanece como lo dejamos.

Si quieres reducir el consumo energético a cero, entonces la opción es poner el ordenador a hibernar. En este modo, el sistema guarda toda tu sesión en un espacio especial reservado en el disco duro, y apaga el ordenador. Al encenderlo nuevamente, el sistema carga tu sesión y la restaura justo como la dejaste. Este proceso es más lento, pero ciertamente ahorra más energía.

Apaga la luz

Si realmente necesitas mantener tu ordenador encendido y activo, entonces apaga tu monitor, si no vas a estar frente al ordenador mientras este realiza sus tareas, apagar la pantalla reduce ampliamente el consumo de energía. Cuando estés usando tu computador, trata de reducir el brillo al mínimo que puedas tolerar, de está manera disminuye un poco el consumo energético, especialmente en monitores LCD.

Puedes configurar un plan de ahorro de energía en las opciones de tu sistema operativo, que determine luego de cuanto tiempo de inactividad se puede atenuar el brillo o apagar por completo la pantalla. No uses protectores de pantalla, los monitores modernos no necesitan de este tipo de cosas, es mejor apagarlos por completo y ahorrar energía.

Mantente actualizado

Las diferentes versiones de los sistemas operativos que usamos, se van adaptando con el tiempo al nuevo hardware disponible. Usar un sistema operativo muy antiguo como por ejemplo Windows XP, no ofrece las mismas ventajas que usar Windows 7, o Windows 8. ¿Por qué?, porque con las actualizaciones se optimiza el uso del procesador, el disco, la pantalla y los dispositivos externos que consumen energía en un ordenador.

Lo mismo pasa con las aplicaciones de terceros. Mantener actualizados todos tus programas además de ofrecerte sus nuevas funciones y protegerte de amenazas, también tiene impacto en el consumo energético, ya que los programadores constantemente buscan maneras de optimizar la forma en que sus productos aprovechan los recursos del sistema (al menos los buenos lo hacen).

En el caso de Linux, es bueno mantener tu kernel actualizado. Si notas que tu batería se gasta demasiado rápido, por ejemplo. Actualizar a un kernel más reciente puede solucionar ese tipo de problemas y ayudarte a gestionar mejor el consumo de energía en tu ordenador.

Usa solo lo que necesites

Esto cuenta tanto para los programas como para los dispositivos externos. Si no necesitas tener una aplicación abierta, ciérrala. Mientras más procesos se ejecuten a la vez en un computador, más trabajo tiene el procesador, y más energía consume.

Puedes revisar desde el monitor del sistema que procesos y servicios consumen más energía en un determinado momento y detener los que no necesites. Siempre con mucho cuidado y solo si de verdad sabemos lo que estamos haciendo. Detener servicios importantes que siempre deben mantenerse activos puede terminar alterando el funcionamiento de nuestro ordenador.

Lo mismo aplica para los dispositivos externos: discos duros, altavoces, monitores extra, joysticks, etc. Mientras no los vayas a utilizar, desconectalos, ya que todos consumen energía extra que podrías ahorrar fácilmente.