Los ebooks son cada vez más populares. No solamente porque se populariza el lector de libros electrónicos, con precios accesibles y llegada a todo el mundo. Y no solamente porque  cada vez más títulos son agregados a los catálogos de las tiendas más populares. De hecho, los dispositivos diseñados para leer ebooks son cada vez más versátiles, y nos proponen usos  que no fueron imaginados por sus inventores. Si no se han metido de lleno en el mundo de los ebooks, no teman: es de hecho muy fácil. Pero cuanto más nos involucramos con nuestro lector, más provecho vamos a querer sacarle.

Como dijimos, los dispositivos para leer ebooks son cada vez más modernos. Por eso, además de tener soporte para los formatos más populares de libros electrónicos –mobi para Kindle, ePUB para el resto, PDF y TXT, entre otros- también suman funcionalidades como un navegador web completo, agenda, administradores de tareas, y más. Estos dispositivos se asemejan más a tablets que otra cosa, y hasta el iPad cuenta con su propia tienda, iBooks, y con soporte para la lectura. En  un entorno como este, es evidente que en cualquier momento van surgiendo formas creativas de usar nuestros ebooks, que es de lo que vamos a hablar hoy.

En definitiva, el ebook es una forma más de almacenar y transmitir información. Es un formato más de archivo, y como tal, tenemos muchas formas diferentes de crearlo, ya sea en la nube, o rápidamente con algún software de escritorio. No vamos a hablar de los usos que podemos darle al lector, pues no nos corresponde el hardware. Lo que sí vamos a decir es que la batería de un lector dura mucho tiempo más que la de un Smartphone o la de una tableta como el iPad. Tenemos algunas ideas que incluso implementamos en nuestros lectores menos modernos –yo poseo un Kindle 4, por ejemplo- y que vamos a compartir a continuación.

  • Recordatorios: la importancia de los reminders ha sido recalcada por nosotros mismos en varias oportunidades. Podemos confiar en nuestra memoria hasta un cierto punto. Si somos lectores acérrimos y siempre llevamos nuestro dispositivo con nosotros, entonces tener nuestra lista de recordatorios en nuestro lector es lo más simple y útil. Con Calibre podemos convertir un archivo de Word o en .txt a la extensión de nuestro gusto, y tenerlo siempre a mano.

  • Minutas de reuniones: las reuniones siempre tienen una práctica que para muchos es molesta, y es la toma de minutas. Es básicamente el recopilatorio de los temas que se han tratado y las resoluciones a las que se ha llegado. Para tenerlas siempre a mano, podemos nuevamente convertir el archivo a Word para poder llevarlas con nosotros, y repasarlas en la bella pantalla de tinta electrónica de nuestro lector mientras estamos volviendo de una reunión o yendo a la siguiente, sin necesidad de prender la computadora.

  • Apuntes de universidad: la tecnología también se está colando en el ámbito académico, con muchos de los textos universitarios disponibles también de forma electrónica. Si leemos libros de índole académica en nuestro lector, entonces también podemos convertir las notas que tomamos en clase o digitalizar el contenido a través del formato PDF. Muchos lectores no soportan PDF, Kindle uno de ellos, pero nuevamente podemos usar un conversor como Calibre para tener nuestras notas siempre a mano y estudiar de la misma forma que leemos.

  • Listas de compras: de nuevo, una idea para los lectores más acérrimos. He visto personas leer en la fila del supermercado, por lo que no es mala idea llevar nuestra lista de compras en el ebook reader. Aunque un Smartphone puede ser una mejor opción, es una idea completamente válida. De nuevo, la podemos escribir en el formato deseado y convertir a gusto con Calibre.

  • Resúmenes bancarios: desde la pantalla de nuestro home banking podemos descargar nuestro resumen de la cuenta bancaria o de la tarjeta de crédito y llevarlo con nosotros en el lector. Muchas veces nos dan la opción de descargarlo en PDF, por lo que sería compatible con muchos de los lectores. De todas formas, se puede transformar rápidamente a otro formato.

Como dijimos, estos son solamente algunos usos. La versatilidad que nos propone el lector de libros electrónicos también tiene sus limitaciones, así como el formato. Pero si buscamos la simplicidad del texto y la comodidad que nos puede traer el uso de un dispositivo como este, podemos buscar más ideas para explotar todos los días. La imaginación es nuestro límite.