Estamos acostumbrados a leer reportes interminables sobre cantidad de usuarios alrededor del mundo. Sobre nuevas actualizaciones y la guerra de los navegadores. Nos hemos burlado de Internet Explorer y lamentado cuando Firefox no estuvo a la altura del desafío en varias oportunidades. Hemos renegado con los updates de Chrome. Pero lo más probable es que no nos hayamos puesto a pensar entre las alternativas que tenemos a los navegadores más populares. La verdad es que existe toda una gama de navegadores más pequeños que ni siquiera aparecen en las listas de los más usados, y que muchas veces usan los motores de Chrome o de Firefox, y que nos ofrecen muchas de estas mismas funcionalidades.

Navegadores

¿Por qué necesitamos un nuevo navegador? ¿O uno alternativo que no sea tan usado? Puede que estemos insatisfechos con el rendimiento de la opción que estamos usando, o que queramos formar parte de una comunidad más pequeña de usuarios para obtener un soporte más rápido. Las opciones son múltiples, y pueden variar de acuerdo con cada persona. En el día de hoy, vamos a nombrar algunas  de las alternativas a Firefox y Chrome que se encuentran disponibles en la red como descargas gratuitas.

Comodo Dragon

Puede que Comodo sea un nombre familiar para algunos. La firma está encargada del desarrollo de un importante paquete de productos de seguridad, pero también cuentan con un navegador que justamente pone énfasis en este aspecto. Comodo Dragon es el navegador que nos provee, usando el mismo esqueleto de Chrome, más opciones de seguridad para navegar tranquilos.

A través de los servidores SecureDNS de Comodo, se puede bloquear el acceso sitios web maliciosos, y hacer rápidos escaneos de las páginas que estamos visitando para encontrar elementos sospechosos, a través de una herramienta llamada Site Inspector. Así como Chrome, cuenta con la posibilidad de navegar de incógnito pero además amplía la gama de funcionalidades de seguridad. Si estamos preocupados por las actualizaciones, podemos quedarnos tranquilos: los de Comodo no se olvidan de su browser y actualizan automáticamente –a menos que tengamos esta función desactivada-.

RockMelt

En una era en la que las redes sociales reinan por sobre todos los demás servicios en internet, teníamos que tener un navegador que se correspondiera con estas demandas. Para esto está RockMelt, un browser al que muchos alabaron en su momento pero que luego se mantuvo con un perfil bajo, y con no demasiados usuarios.

Básicamente, se trata de un “navegador social” en el que tendremos que sí o sí sincronizar nuestra cuenta de Facebook para poder disfrutarlo. Si bien cuenta con integración con otras redes sociales, es la opción ideal para los adictos a Facebook. Llamadas “RockMelt apps”, estas aplicaciones son versiones de Twitter, LinkedIn y otros servicios sociales que pueden ser actualizados directamente desde el navegador, sin necesidad de ingresar. Más allá de estas cuestiones de Social Media, RockMelt es un navegador que usa el motor de Chrome y por ende es muy similar al browser de Google.

Chromium

Hasta ahora hemos nombrado navegadores que toman su motor de Chrome. Pero ahora nombraremos al padre de todos ellos, Chromium. Este navegador es la versión completamente open source de Google Chrome, y puede ser una buena opción para aquellos que buscan algo más interesante y “crudo”. Por otro lado, carece de algunas funcionalidades básicas como las actualizaciones automáticas, algunos codecs importantes como AAC y MP3, y el plugin integrado de Flash.

¿Por qué querríamos usar Chromium entonces? Razones hay varias, pero una de las más importantes puede ser la posibilidad de obviar por completo la minería de datos que hace Google con nuestros hábitos de navegación –algo opcional, pero que puede suceder sin que nos demos cuenta-. Si somos reacios a compartir este tipo de información, entonces Chromium puede ser una buena opción para nosotros.

SRWare Iron

En una movida muy similar a Chromium, SRWare es un navegador apto para los desconfiados. También carece de las actualizaciones automáticas de Chrome manteniendo una estética muy similar. Es una de las opciones más básicas, pues carece de extensiones y no tiene una comunidad muy firme de usuarios.

Waterfox

Ahora pasamos a las opciones construidas a partir de Firefox. La versión oficial del navegador de Mozilla no cuenta con una versión compilada para sistemas de 64 bits. Contaban con una versión pero la discontinuaron en noviembre de este año. Por eso, los desarrolladores de Waterfox tomaron el código de Mozilla y lo compilaron para hacer una versión 64-bit para Windows, sin hacer demasiados cambios adicionales.

Con Waterfox se pueden combinar los datos personales de Firefox sin necesidad de hacer demasiadas acciones, y además se puede combinar con  algunos plug ins que ya vienen disponibles en 64-bit, como el de Flash.

SeaMonkey

Basándose en la Mozilla Application Suite, predecesora de Firefox, SeaMonkey cuenta con una infinidad de aplicaciones paralelas que, si bien a veces pueden terminar ralentizando el proceso de navegación, pueden ser bastante útiles.

Con SeaMonkey tenemos acceso a email nativo, chat de IRC, un lector de feeds integrado y edición en HTML, entre otras cosas, haciendo que sea uno de los navegadores más completos del mercado, también completamente gratuitos.

Maxthon

El llamado navegador en la nube está disponible para Mac, iPhone, iPad, Android y Windows, por lo que tendremos todas las bases cubiertas. Maxthon cuenta con muchas funcionalidades soportadas en la nube como notificaciones push, almacenamiento de archivos descargados, sincronización de datos de cuenta a través de múltiples dispositivos, y más.

También tiene algunos detalles interesantes como el modo nocturno que ajusta el brillo de la pantalla para la lectura durante momentos de luz tenue, almacenamiento de usuarios y contraseñas, y, finalmente, una buena cantidad de extensiones para personalizar la experiencia. Hoy en día, es una de las mejores alternativas a los navegadores más grandes.