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El mundo de las redes sociales tiene el “mal” de ser demasiado novedoso y siempre cambiante. Por eso no falta la oportunidad de personas que nos dicen cómo tenemos que hacer las cosas. ¡Mírenme a mí, si no! Pero siempre trato de que sea una guía, más que una obligación. Creo que para administrar redes sociales, tenemos que estar metidos en el día a día, sentir la vibración de la comunidad, en lugar de leer las mejores prácticas. Por eso me divierte mucho ver algunos “estudios” y herramientas que nos dicen cómo es mejor hacer nuestro trabajo.

Esta figura del “gurú” es clásica en el rubro, del marketing, de la publicidad… Está en nosotros si creerles o no, la verdad es que muchas veces nos pueden aportar información valiosa. Pero cuando se trata de administrar redes sociales, nadie mejor que el Community Manager tiene idea de cómo tiene que ser el trabajo correcto. Por eso vamos a enumerar algunas de las “mentiras” más grandes de estos asesores, que se olvidan de cosas fundamentales.

Los horarios para publicar

Pongo este “error” en primer lugar porque es uno de los más repetidos, y ya me canso de ver estudios de una multiplicidad de compañías que afirman que si publicamos entre tal hora y tal hora tendremos una mayor cantidad de impresiones. Esto no quiere decir que sea falso: simplemente, no se puede aplicar a todas las situaciones, no se puede generalizar. Si para una cuenta funciona publicar durante la tarde, para otra cuenta, con un nicho diferente de usuarios, funcionará mejor publicar de noche.

El propio administrador de las redes sociales tiene que determinar qué horarios son mejores para publicar. Con una prueba piloto de una semana ya podemos tener una idea simple de cómo hacerlo. No es necesario tener que aplicar casos de éxito que no nos van a servir, porque cada comunidad es única y como tal, debería tener una administración única.

La metodología

Ya lo mencioné en el artículo sobre los 10 crímenes del Community Manager, pero va de nuevo porque nunca está de más recordar la posibilidad. ¡Basta con el “Please RT”! ¡Basta con agradecer los #FF! No desperdiciemos tweets aunque nos digan que es una buena idea y aunque veamos que es una práctica que se repite diariamente.

Si tenemos contenido de calidad, caerá por su propio peso y se difundirá como corresponde. Si necesitamos pedir un RT, es porque no estamos haciendo las cosas bien.

La falta de planificación

Una de las cosas más sorprendentes de todos estos gurúes es que se olvidan por completo de la planificación. Nos dicen cómo y a qué hora tenemos que publicar, pero no nos dicen qué. Así es como en muchas redes sociales terminamos viendo contenido repetitivo, poco interesante, o demasiado random. La planificación tiene que estar relacionada con el tipo de cuenta que manejemos, y nuevamente involucra un trabajo cercano con el cliente para determinar cuáles son las cosas que busca que hagamos en sus redes.

Las herramientas

Muchos afirman que tenemos que usar una única herramienta para administrar nuestras redes sociales. ¡Nada más lejos de la verdad! ¿Qué tenemos que usar? Pues lo que nos quede más cómodo. Si trabajamos más rápido usando 5 herramientas y alguien nos dice que tenemos que usar una sola, no significa que tengamos que hacer caso.

Hay una oferta increíble de herramientas de gestión en el mercado, así que tenemos para elegir. Leamos los comentarios que tiene cada una, seleccionemos la que se acople mejor al tipo de trabajo que hacemos, pero no nos dejemos convencer por la necesidad de tener todo “unificado”. Es completamente innecesario y, nuevamente, una generalización.

La idea de que todo es fácil

Muchas personas hacen creer que administrar una red social –o varias, como usualmente es el caso- es una tarea tan fácil que hasta un mandril usando una corbata puede hacerlo. Además de hacer estragos en la comunidad laboral –tenemos gente con experiencia trabajando con algunos desubicados que no saben realmente qué están haciendo-. Y los casos de éxito sirven para fundamentar una idea –falsa- de que lo único que necesitamos para hacer una campaña en redes sociales es una idea. ¡Una buena idea y listo!

Pero no. Generalmente las buenas campañas sí están respaldadas por una idea genial –tiene que ser así-. Pero además hay un mandril muy experimentado detrás de la pantalla, una pauta en publicidad que suele ser agresiva, y más. ¿Existen casos de campañas viralizadas por los mismos usuarios? ¡Por supuesto! Pero no es el caso. Así que no presentemos una propuesta soñando con el poder de la viralización, porque solamente funcionará 1 en 10 veces. Presentemos, mejor, una propuesta que involucre un presupuesto en ads.

¿A qué voy con todo esto? A que tenemos que ser los propios “dictadores” de nuestra comunidad, aceptando sugerencias -¡sobre todo de nuestros clientes!- pero no tomando las recomendaciones a rajatabla. Como dije, cada comunidad es un mundo y nadie mejor para saber cuál es la mejor forma de administrarlo que el propio Community Manager. ¡Tenemos que escribir nuestras propias reglas!