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Servicios de almacenamiento en la nube como Box o Dropbox se han convertido muy populares entre los usuarios y, poco a poco, en un servicio de casi obligado registro para compartir archivos, trabajar de manera colaborativa o mantener siempre disponibles archivos a los que acceder desde cualquier ubicación y dispositivo. Esta semana, Dropbox puso en marcha una promoción con la que aumentaba el espacio a los estudiantes y profesores de instituciones educativas de todo el mundo.

dropbox

Hay muchos usuarios que cuando ven este tipo de promociones se preguntan qué pueden hacer con 10 GB de almacenamiento en la nube o con los 25 GB a los que se podría llegar con esta promoción, la respuesta es bastante simple y a la vez compleja: guardar archivos.

¿Y qué tipo de archivos podemos guardar en Dropbox? Hace un par de meses, precisamente, dedicamos unos minutos a explorar algunos usos que podíamos hacer del espacio disponible en Dropbox y, aprovechando que llega el fin de semana y contamos con algo más de tiempo para dedicar a nuestros asuntos personales, vamos a dedicar unos minutos a explorar otros 5 usos que podríamos dar al espacio libre que tenemos en Dropbox.

Disponibilidad de documentos

Es evidente que Dropbox es un lugar en el que podemos guardar todo tipo de archivos y, por tanto, podemos compartir documentos con nuestros compañeros de trabajo, nuestros compañeros de clase, nuestros profesores, etc. Sin embargo, aprovechando que podemos gestionar muy bien la visibilidad de las carpetas que subimos a la nube (y no compartirlas con nadie si así lo deseamos), Dropbox puede convertirse en un estupendo lugar en el que almacenar información que consideremos crítica o cuyo acceso sea vital, por ejemplo, ante situaciones de emergencia.

¿Situaciones de emergencia? ¿Documentos que debemos tener siempre disponibles? Pues sí, billetes de tren en PDF, una copia escaneada de nuestra documentación o nuestro pasaporte, un respaldo de algunos de los documentos que hemos impreso para nuestro viaje (reservas de hotel, billetes de tren, autorizaciones, etc) o, por ejemplo, si trabajamos en el ámbito de los servicios IT y nuestra empresa sufriera algún tipo de desastre (un incendio, una inundación, etc), podríamos tener ahí (como respaldo) una copia del plan de contingencia y continuidad de nuestros servicios.

Centralizar datos

Una de las ventajas de instalar el cliente de escritorio de Dropbox es que, automáticamente, se van actualizando los cambios en los archivos en cada uno de los equipos en los que hemos instalado la aplicación, con la idea de crear una copia local del material que tenemos subido a la nube. Aprovechando este esquema de funcionamiento, podemos considerar Dropbox como un puente entre todos nuestros equipos y aprovechar el servicio para compartir datos entre nuestros ordenadores de una manera muy simple y, por ejemplo, sin necesidad de compartir unidades de red en casa o tener que adquirir un NAS.

¿Y qué información podríamos centralizar usando Dropbox? Podríamos usar las carpetas de Dropbox para almacenar nuestra música (y tenerla disponible en todos nuestros equipos), dar un paso más y compartir nuestra biblioteca de iTunes, sincronizar el correo electrónico, sincronizar nuestra biblioteca de libros electrónicos...

Repositorio de imágenes

Un detalle interesante del cliente móvil de Dropbox es que podemos utilizarlo para subir, de manera automática (tanto a través de la conexión 3G como con la Wi-Fi), las fotografías y vídeos que tomamos con nuestro smartphone y nuestra tableta. Esta manera de hacer un respaldo, en el fondo, también simplifica el proceso de compartir los archivos con nuestros amigos (les podemos mandar los links directamente) pero, además, también simplifica el traspaso de las imágenes a nuestro ordenador.

Activar esta funcionalidad nos ahorra tener que conectar el cable de nuestro smartphone a nuestro ordenador para descargar las fotos y, en el caso que no queramos penalizar nuestro bono de datos, lo único que tendremos que hacer es configurar las subidas para que se realicen, exclusivamente, usando la conexión Wi-Fi. De esta forma, todos nuestros equipos tendrán disponibles las fotos y no tendremos que andar conectando cables.

Además, centralizando en Dropbox nuestras fotos, siempre las tendremos disponibles y a salvo de cualquier tipo de pérdida (un disco duro estropeado, el robo de nuestro ordenador, etc).

Mejorar el rendimiento de nuestro blog en WordPress

La infraestructura de Dropbox, seguramente, sea mucho más potente y robusta que la que podamos tener nosotros contratada en el proveedor de hosting en el que tenemos nuestro blog personal. Teniendo en cuenta que las imágenes son uno de los contenidos "más pesados" en servir, puede ser una buena idea aprovechar Dropbox para darle cierto impulso a nuestro blog y mejorar su rendimiento.

Precisamente, la semana pasada dedicamos unos minutos a hablar de integraciones entre WordPress y Dropbox y, en este sentido, plugins como Dropbox Photo Sideloader o Dropbox CDN pueden sernos de bastante utilidad para usar imágenes de Dropbox en nuestro blog o montar una CDN con Dropbox.

Control de versiones

Si hemos trabajado alguna vez en el desarrollo de páginas web, lo normal es que hayamos mantenido una versión de la web para hacer pruebas totalmente separada de la versión en producción (nunca hay que hacer pruebas en producción). Dropbox nos puede ayudar a trabajar cómodamente desde varias ubicaciones y, por ejemplo, compartir el entorno de desarrollo entre varios ordenadores para trabajar de manera colaborativa (y en remoto) usando este espacio en la nube a modo de repositorio de código (como si fuese un subversion, por ejemplo).

De esta forma, en nuestro equipo siempre tendremos una versión actualizada del proyecto, independientemente de los cambios que hayan realizado el resto de colaboradores (eso sí, será importante la coordinación porque dos personas no pueden trabajar sobre el mismo archivo).