En un mundo en el que cada vez más personas leen desde sus dispositivos electrónicos, sean e-readers, tablets o incluso teléfonos móviles, los autores empiezan a publicar sus libros en forma de ebooks. Si bien se sabe el qué, el proceso puede ser complicado, sobre todo en cuanto a la toma de decisiones sobre cómo publicar cuando hablamos del extenso universo de internet.

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¿Qué debemos tener claro antes de dar el paso? No está mal pensar sobre los siguientes puntos para los que están considerando publicar su ebook:

  • Calidad: Un libro nunca es sólo un soporte; un libro es mucho más que eso. Así es cuando hablamos del papel pero también en lo digital, entonces lo primero es buscar que nuestra obra sea realmente buena: en contenido, en diseño, sin errores, corregida, revisada y que dé gusto leerla. Si partimos sin eso, mal vamos.

  • Estrategia: Tenemos que tener claro por qué lo hacemos y qué esperamos de distribuir nuestro libro en internet, porque a partir de ese motivo, tomaremos unos caminos y no otros y sabremos qué estamos dispuestos a dejar. ¿Queremos difundir nuestra obra gratuitamente? ¿Queremos vender el libro? ¿Queremos tener visibilidad entre cierta audiencia?

  • Precio: En el caso en el que decidamos vender nuestro ebook, y siempre que la plataforma en la que lo publiquemos nos permita fijar el precio, debemos poner un número, que en la mayoría de los casos se aconseja que no sea demasiado alto. ¿Por qué? En primer lugar, un ebook carece de la inversión en producir un libro tradicional porque no necesitamos cubrir los costes del papel y de la distribución por medio de vías físicas. En segundo lugar, estadísticas de Lulu.com por ejemplo, señalan que venden mucho más (y tienen más ganancias) los autores que ponen precios entre 0,99 a 2,99 dólares. No estoy diciendo que haya que poner este precio, esto en todo caso es algo que también dependerá del tipo de ebook y otros factores que tengamos en consideración.

  • Diseño: No por enfocarnos en el contenido debemos dejar de lado la importancia del diseño, que debería ser hecho desde lo digital, por alguien que use y entienda las necesidades de quien consume contenidos a través de una pantalla. Dedica tiempo a tu portada, es la primera impresión que tendrá quien está decidiendo si descarga tu libro o no, y también a la forma en la que se ven las páginas y a las funciones del libro. La experiencia de uso es sumamente importante y si tu libro se va a distribuir para ser leído en diferentes dispositivos debe ser diseñado en diferentes formatos que se adecuen a las distintas pantallas de cada uno de ellos.

  • No a la copia de lo analógico: un PDF no es un ebook. La idea es aprovechar todo lo que la tecnología hoy pone a nuestra disposición para lograr algo nuevo, no para reproducir en una pantalla lo mismo que vemos en papel. Piensa en cómo darle algo extra a tu lector.

  • Compartir y dejar compartir: En toda la concepción de tu obra, haz posible que sea compartida. El contenido debe ser lo más libre posible: recuerda que la difusión del ebook beneficia a las ventas y a la promoción del autor. Habrá que ver las fórmulas de acuerdo a tu estrategia, pero en todo caso mientras más libertad de compartir dejes a tu lector, se lo dejas más fácil para que recomiende y comparta tu ebook.