Antes de hablar de Tampermonkey me gustaría dejar claro qué es y para que sirve Greasemonkey. Seguramente es una palabra que muchas veces habéis escuchado, pero que no necesariamente tenéis por qué conocer a fondo. Greasemonkey es una extensión para Mozilla Firefox que permite al usuario utilizar scripts que cambien la web tal y como la renderiza nuestro navegador (cambios locales, por tanto y por supuesto), dándonos ventajas tales como la adaptación de sitios a nuestros gustos, o incluso el añadido de nuevas funciones a la web.

Desde su lanzamiento hace ya bastante (en 2005, 7 años atrás) este experimento no ha hecho más que crecer y seguir actualizándose, con una alta cantidad de scripts que se pueden adquirir gratuitamente desde Userscripts.org, su sitio oficial, para modificar nuestros hábitos de navegación y hacer la web más nuestra. Y es precisamente de esa galería de la que podemos disfrutar también desde Chrome gracias a Tampermonkey.

Si bien Chrome incluía ya soporte parcial para muchos scripts, el soporte completo, o al menos casi completo, llega de la mano de un complemento muy utilizado, y muy popular en el ecosistema Chrome, ya que además también es compatible con Chromium, la versión libre del navegador.

Como colofón final, decir que existe una versión para Android que se puede encontrar en Google Play, en la que también accedemos a la utilización de scripts en la versión Android del que es el navegador líder en estos momentos. Lamentablemente se encuentra en una versión beta no muy avanzada, por lo que puede que bastantes scripts dejen de funcionar. Los propios, deberían funcionar, eso sí.