Mucho se ha hablado y se habla de la influencia de las nuevas tecnologías en la educación y del uso de las mismas como un medio lleno de posibilidades que no sólo puede llevarlas a gente con problemas de todo tipo a y a los que tienen más difícil acceder a ellas, sino también para potenciarlas y llevar la enseñanza un paso más allá. Las redes sociales son parte del día de muchos alumnos de todas las edades, y por eso una escuela pública de Nueva York ha decidido experimentar con Twitter como un modo para potenciar la enseñanza de sus alumnos.

La idea ha sido de Jennifer Aaron, que habla de cómo Twitter ayuda a sus estudiantes a estudiar y a recapitular lo que han hecho durante la jornada escolar. Su proyecto implica que los alumnos utilicen Twitter al menos 3 veces a la semana para que los alumnos intercambien mensajes con información sobre lo que han hecho durante el día, potenciando así el interés de los mismos en las tareas y en el aprendizaje recibido.

Para mí, Twitter es algo ideal para los alumnos de 5 años, porque se trata de algo realmente corto. Les hace pensar que han hecho a lo largo del día y resumirlo. Por otro lado tenemos el problema de que muchos chicos llegan a casa y al llegar sus padres les preguntan ”¿Qué has hecho hoy?” y simplemente responden ”No me acuerdo”.

Y básicamente responden así porque o realmente no se acuerdan, o no han tenido la motivación necesaria para hacer memoria. Los famosos portátiles para el aprendizaje llevan tiempo en las escuelas de varias ciudades americanas, pero no el uso de las redes sociales, algo en lo que ahora parecen centrarse una serie de asociaciones y colectivos que empiezan a ver con buenos ojos el uso de las mismas en determinadas situaciones y con una serie de limitaciones.

¿Puede el uso de Twitter y otros servicios extenderse entre las escuelas siguiendo el ejemplo de la clase de Jennifer Aaron? Sin duda, parece una buena actividad y una buena forma de hacer no sólo que los pequeños realicen tareas importantes, sino también de que se inicien en la utilización de tecnologías que los adultos usan diariamente ya casi para todo, y cuya tendencia continuará siendo una realidad.