Seguramente alguna vez os haya sucedido. Tras intentar eliminar un archivo recibimos un mensaje de error que nos indica que el mismo está bloqueado por el sistema o por otro programa. A veces, incluso reiniciando el equipo, seguimos sin poder eliminar el archivo.

La situación se agrava cuando por ejemplo tratamos de actualizar un programa y no podemos precisamente porque los archivos están en uso. ¿Qué hacer entonces? Recurrir a uno de los programas que os indico a continuación, 5 utilidades para desbloquear y eliminar ficheros y carpetas.

Unlocker

Unlocker es sin duda el programa más conocido de todos los de la lista. Básicamente se trata de una aplicación que desbloquea archivos, y nos da una serie de opciones tras hacerlo.

Como decía al principio, muchas veces nos vemos en la situación de querer borrar un archivo y no poder porque se encontraba bloqueado. Unlocker no sólo lo desbloquea sino que nos da la posibilidad de eliminarlo, renombrarlo, moverlo o copiarlo a otra carpeta, evitándonos el tener que volver a repetir la acción.

Su interfaz y uso no podrían ser más sencillos. Tras la instalación (ojo, también existe una versión portable) bastará con hacer clic derecho sobre el archivo que queramos desbloquear, y elegir Unlocker del menú contextual. En Windows 7, versión de Windows recientemente soportada, Unlocker estará bajo el menú "Enviar A", funcionando de la misma forma.

FileAssassin

FileAssassin puede eliminar archivos bloqueados directamente desde su interfaz. Para ello, basta con que arrastremos el archivo o lo encontremos a través del buscador.

Lo importante de esta alternativa es que se nos dan hasta 4 opciones diferentes para desbloquear el archivo:

  • Desbloquear el archivo
  • Descargar los módulos / dll asociados
  • Acabar con el proceso
  • Eliminar el archivo

Podemos elegir todos o alguno específico dependiendo de lo que queramos hacer. La segunda opción puede ser realmente útil si lo que queremos es reemplazar un módulo por otro. Además, se nos dan otras dos opciones alternativas, utilizar el borrado de Windows, o tratar de eliminarlo tras reiniciar el sistema, el último recurso si todo falla.

LockHunter

Realmente sencillo de utilizar, y realmente efectivo. De hecho, su lema es foolproof file unlocker, algo que tendría una traducción similar a "desbloqueador infalible".

LockHunter trata de cumplir su cometido mediante una serie de acciones que implican no sólo matar al ejecutable o proceso en cuestión, sino eliminar directamente los procesos o descargar módulos DLL. El programa se hizo popular con la llegada de Windows 7 y el cada vez más creciente uso de los sistemas de 64-bits, en un momento en el que Unlocker, primero de la lista, todavía no daba soporte.

El uso es muy sencillo y muy parecido al de los anteriores, lo único que cambia es la interfaz. Tras la instalación basta con pulsar sobre el menú contextual del archivo en cuestión, y seleccionar "What is locking this file?". Automáticamente se abrirá la interfaz, y tras decirnos qué bloquea nuestro fichero, nos dará opción a mandarlo directamente a la papelera de reciclaje.

UnlockMe

UnlockMe también nos permite eliminar, renombrar archivos y carpetas o incluso moverlos. Se trata de un clon de Unlocker enfocado a sistemas Windows XP y Vista, diseñado para ser lo más liviano posible.

Tras la instalación, se creará un nuevo elemento en el menú contextual que aparece en el explorador de Windows. Un solo clic bastará en la mayoría de los casos para desbloquearlos y eliminarlos. El mayor inconveniente es que no funciona todo lo bien que nos gustaría en Windows 7.

UnLock IT

Esta alternativa se caracteriza por su interfaz, y por el desglose de procesos que obtenemos tras analizar un archivo. El funcionamiento es sencillo, aunque lo malo es que no se integra correctamente con el explorador de Windows, al menos en las pruebas realizadas.

Tras seleccionar el archivo que queremos desbloquear, se nos mostrará una ventana con los procesos que lo bloquean. Desde la misma interfaz podemos seleccionar el desbloqueo del mismo o matar todos los procesos en caso de que éste falle. También se incluyen opciones para personalizar la ventana con varios skins, pero no creo que ninguno quiera utilizar el programa por la apariencia del mismo, por lo que es algo irrelevante.

Lo destacable es que se nos muestra la id de proceso, algo que nos puede ser útil en determinados casos y que podemos consultar, por ejemplo, en el administrador de tareas de Windows.

Imagen: OneTip