Hace aproximadamente un año llegaba a las páginas tecnológicas de diversos diarios la polémica que había surgido después de que Facebook, que ya era la red social más grande del mundo, cerrara la cuenta a una madre que había publicado una foto amamantando a su hijo. Días después Facebook volvía a admitirla y cambiaba su política, aceptando explícitamente este tipo de fotografías, algo que a veces es difícil de filtrar y que ha vuelto a causar una fuerte polémica.

Todo ha surgido después de que a Emma Kwasnica, una madre norteamericana, haya denunciado que su cuenta de Facebook ha sido suspendida hasta 4 veces, y al menos 30 de sus fotografías hayan sido marcadas como inapropiadas. ¿El problema? Que esto sigue sucediendo, a pesar de que la política de Facebook diga que las fotos de madres amamantando estan permitidas en la red social, es causa de que cualquiera puede marcar fotos como inapropiadas, y el tema, como sabéis, es polémico también en las ciudades, con defensores y detractores.

Emma insiste en su derecho a publicar fotografías suyas y de su bebé:

Se trata de discriminación en toda regla. Estamos siendo tratadas como pornógrafas. Las madres que amamantan a sus hijos pasan horas al día alimentando a sus bebés, no tratando de ser sexualmente explícitas. Se trata de una grandísima parte del día a día de una madre.

Facebook se ha pronunciado al respecto a través de un representante que ha querido tranquilizar a la plataforma, asegurando que se trata de una tarea muy difícil para ellos no cometer este tipo de errores. A día de hoy hay más de 800 millones de personas en la red social, y controlar todos los contenidos que se publican es virtualmente imposible, o al menos eso aseguran.

La polémica ha suscitado que se creen nuevas plataformas y grupos a favor de que publicar fotografías de este tipo deje de ser polémico y éstas dejen de censurarse. De hecho, ha suscitado que hoy esté programada una manifestación en Nueva York, y que haya otra serie de actos previstos de un colectivo que empieza a crecer más y más (el de las madres que protestan por no poder publicar este tipo de fotos).

Tal ha sido la acogida y repercusión que diversas publicaciones escritas han publicado entrevistas con Emma, y de hecho ella misma pudo hablar con los responsables de la red social. ¿Su respuesta? Estas declaraciones:

Es obvio que Facebook ha perdido el control de su propia red, especialmente cuando sus políticas establecen que este tipo de imágenes son totalmente admisibles, pero aún así no pueden hacer nada porque sus empleados continúen eliminando las fotografías e incluso bloqueando cuentas de personas que sencillamente alimentan a sus hijos.

Sin una solución fácil aparente, lo más seguro es que en Facebook se centren los esfuerzos en no censurar dichas fotografías, pero estoy seguro de que volverá a haber polémica. Y es que 800 millones de usuarios son muchas personas, y muchísimas más fotografías que vigilar.