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Josh Buckley (18) y Tyler Díaz (17) serían dos jóvenes adolescentes normales si no fuera porque ellos solitos han creado y fundado un juego social basado en los famosos dibujos de Pokémon. Para Buckley no es nada nuevo, ya que a los 15 años se encontraba vendiendo su primera empresa. La sociedad creada entre este increíble empresario y el ingeniero de 17 años de edad, Díaz, y decimos ingeniero porque así se nombra él, han creado recientemente este juego de corte social basado en Pokémon, un entretenimiento de luchas entre mostruos-mascotas.

La compañía Y Combinator se ha asociado con ambos, pero es que además, Buckley ha confirmado que para la puesta en marcha del juego han contratado a jóvenes ingenieros de Apple (no dicen nombres).

MinoMonster se basa en la comunidad online que había creado con 15 años Buckley, Menewsha, una red donde se podían construir avatares personalizables con el mismo estilo gráfico pero que recuerda al toque anime de la serie. Un juego enfocado claramente a las nuevas redes ya que se lanzará en versiones móvil y en Facebook, donde ya han firmado.

Se trata de crear una comunidad con el reciente estallido de juegos de pago por créditos. Muy al estilo Zynga y sus populares ampliaciones en Facebook, donde el usuario puede adquirir nuevos objetos (en este caso armaduras o mascotas) a través del pago por artículo.

La idea parece excelente, ya que combina el éxito de juegos tipo Farmville con el éxito de los juegos de consola con un toque de estrategia. Una incursión de este híbrido que creo funcionará excelentemente como proyecto en web. El juego se lanzó el mes pasado con gran éxito, acumulando 25.000 jugadores en apenas una semana y llegando a los 95.000 esta semana.

Por último os dejo las palabras de este joven y extraordinario empresario. A Buckley le preguntaron desde Techcrunch que diera algún consejo para aspirantes a emprendedores. El joven respondió:

Si tienes una idea potente, sólo debes rodearte de personas brillantes. Confía en tus instintos y aprende de la experiencia de los demás. Es la combinación perfecta

Casi nada.