Alex Payne es, al día de hoy, ingeniero y accionista en Twitter, pero la semana próxima estará reuniéndose por primera vez con su equipo de trabajo en BankSimple (una propuesta bastante revolucionaria de banco en línea) y dejará, por lo tanto, su trabajo en la red de microblogging cada vez más popular. Lo interesante de Payne es que, siendo empleado de la compañía, ha sido en todo este tiempo uno de los más fervientes defensores de la teoría según la cual Twitter debe convertirse en un estándar y descentralizarse para poder sobrevivir. Payne dice:

Twitter necesita descentralizarse o morirá. Quizás no mañana, ni dentro de una década, pero creo que cualquier medio de comunicación debe ser descentralizdo y que todos los negocios que se construyen en torno a jardines cerrados eventualmente desaparecerán.

Sobre todo en la comunicación. No es la primera vez que hablo sobre el tema aquí en Bitelia y ya he dado el ejemplo más obvio: el correo electrónico. A medida que el uso de Twitter reemplaza en muchos sentidos y complementa al correo electrónico, cuando cada vez más personas hacen de un sitio su modo de comunicación (y por lo tanto dependen de él), es importante que se descentralice. Es muy simple, imaginen si todo el correo electrónico del mundo dependiese de Hotmail, si el correo electrónico de Microsoft fuese la única opción. El ingeniero, en su blog personal, continúa diciendo:

El pedido por un Twitter descentralizado se debe a motivos más profundos que la búsqueda de ganancia: ingeniería ética y justicia social. Bien construido, un mecanismo de comunicación descentralizado podría aumentar la eficiencia de un modo en que el Twitter actual no lo podría hacer. Y no se trata sólamente de una mejor arquitectura, sino de una arquitectura que resiste la censura y las influencias del marketing. Es decir, la descentralización haría de los tuits parte fundamental e irrevocable de Internet del mismo modo en que lo es el correo electrónico.

Entiendo que Twitter está buscando actualmente maneras de monetizar el servicio y es muy probable que no se les ocurriría ni en sueños hacer lo que plantea Payne, pero viendo más allá del momento actual, de la necesidad por obtener réditos económicos a corto plazo, el planteo es tanto obvio como contundente. Para que Twitter, como medio de comunicación, verdaderamente inunde a la Internet y se haga parte de ella, sería necesario que se abra. De otro modo, eventualmente morirá y dentro de vaya uno a saber cuánto tiempo estaremos diciendo "¿te acuerdas de Twitter?" del mismo modo en que ahora hablamos de ICQ.

Vía: TechCrunch