Cuando un webmaster me pidió consejos ante el relanzamiento de su sitio, dedicado a las ventas en lÃnea, mi principal sugerencia fue aprovechar las herramientas ofrecidas por Facebook y Twitter. ¿Por qué? Según un estudio de comScore, los usuarios de redes sociales acostumbran a comprar online más que otros navegantes.
El informe se basa en el comportamiento en Internet de los estadounidenses durante el primer cuatrimestre del año. Mientras que el bloque de heavy users de Facebook (el 20% más activo), gasta un promedio de $ 67, quienes no poseen cuenta sólo compran por $ 27. Una situación similar se da en Twitter, aunque en este caso la brecha es con la categorÃa intermedia, probablemente relacionado con la gran popularidad de los clientes de terceros.

¿Cómo se explica esto? Aunque en toda la web existe información para tomar decisiones cada vez que necesitamos algo, dentro de estos servicios proviene de personas que (generalmente) conocemos, y ayuda a terminar con desconfianzas relacionadas con el comercio en lÃnea. Para colmo, el famoso boca a boca se potencia con la viralidad, algo que aprovechan los anunciantes para llegar a más consumidores potenciales.
Al mismo tiempo, los perfiles públicos de las compañÃas generan una humanización de las mismas. Pongamos como ejemplo cualquier grande de la red, como Microsoft, Google o Yahoo!: ingresando a sus cuentas oficiales, uno conversa con la empresa, como si lo hiciera con cualquier amigo.
Esto significa un valor añadido muy importante, porque se convierte en otro canal de comunicación cuando tenemos un problema. Y si en dos tiendas consigo el mismo producto, precio y calidad, esa diferencia puede ayudar a optar entre uno u otro.
¿Y tú? ¿Compras por Internet? ¿Influyen las redes sociales en tu decisión?










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