
Una casilla de email vulnerada no es una gran noticia, sucede todos los días a muchísimas personas. Pero lo es cuando se da en el contexto de una guerra de censura y poder entre el gobierno Chino y empresas de Internet como Google.
Tres periodistas extranjeros y un analista sufrieron el hackeo de sus cuentas de correo electrónico de Yahoo!, así como al menos una docena de activistas de derechos, académicos y otros periodistas que cubren la problemática de China.
Estas personas entraron a sus casillas para recibir el mensaje de que un problema había sido detectado en ellas, y que se comuniquen con Yahoo. Los técnicos de la empresa le comunicaron a al menos uno de ellos que su cuenta había sido hackeada, y le devolvieron el acceso a la misma. No es claro si el caso fue el mismo con el resto de los afectados.
Uno de ellos, Andrew Jabos, declaró que su cuenta fue alterada de modo tal que los mensajes entrantes sean redirigidos a otra cuenta. No podemos asegurar que esto haya sido obra directa o indirecta del gobierno chino, pero la hipótesis no es para nada descabellada.
Las cosas se ponen cada vez más oscuras en este asunto. Ya debatimos sobre si agentes externos deberían interferir o no en esta censura y control, pero el tema es muy pantanoso. Una cosa es que se bloquee el acceso a ciertos sitios (con lo que podemos estar de acuerdo o no), pero otra muy distinta es que se ingrese en las cuentas privadas de ciudadanos extranjeros, solo porque hablan de temas poco convenientes para el gobierno.
Yahoo, por su parte, no se refirió directamente al tema, sino que manifestó su condena hacia todos los tipos de ataques a cuentas personales, independientemente del origen o causa de las mismas. ¿Será que no se quieren jugar demasiado, para no terminar en un conflicto mayor como Google?









Yo por eso cada día estoy mas seguro de que el futuro de internet será muy negro (hice un post en mi blog hace unos días sobre esto). Hoy es China, mañana quien sabe que país se suma a esta moda.
a sido el gobierno chino, esta mas claro que el agua
Demasiada coincidencia. ¿Por qué el gobierno no admite la verdad de sus estupideces?