Una apisonadora podrá ser la mejor apisonadora del mundo, pero no todo el mundo se dejará pisotear por ella así como así. Es por eso que me alegra saber que en EEUU van a tomar cartas en el asunto de Google Buzz tras el enorme fiasco que supuso poner a disposición de todos los perfiles de los demás.

Aunque había formas de hacer más inaccesible nuestra información al darnos de alta, Google no lo puso fácil, de hecho incluso diría que no pretendía ponerlo fácil, pues si no algunos millones de usuarios se habrían quedado fuera de la nueva red social y no habrían salido unos números tan espectaculares de usuarios nada más empezar.

Al parecer el Centro para la Privacidad de la Información Electrónica de Estados Unidos se ha dado cuenta de todo esto y ha decidido poner una demanda a Google por “convertir información privada y personal de los suscriptores de Gmail en información pública para la red social de la empresa, Google Buzz. Ese cambio en el negocio y en los términos de uso supone una violación de las expectativas de privacidad de los usuarios,(…) contradice las políticas de privacidad de Google y puede haber violado las leyes federales sobre control de información”.

Ahí queda eso, y aunque Google reaccionó pronto a este agujero de seguridad, ya era tarde y veremos en qué queda el asunto. Que nuestros datos personales se manejen con tanta soltura y poca delicadeza no me gusta, ¿nos la volverá a jugar pronto?