
Parafraseando a Amy Winehouse las empresas le dicen “no no no” a Windows 7, y después de tan malísima gracieta los datos serios.
Según una encuesta hecha por Dimensional Research a 1.100 encargados de los departamentos TI de diversas empresas, el 83% dijo que no tenían planeado cambiar de Windows XP a Windows 7 durante el próximo año 2010, esperando hasta el 2011 por miedo a sufrir incompatibilidades con programas y por el desembolso económico que supone mudar un importante número de ordenadores al nuevo SO.
Estos son los porcentajes concretos que desvelan el estudio:
El 42% de los encuestados planean actualizar a Windows 7 entre los 12 y los 24 meses después de que se presente.
Otro 24% alargan ese periodo entre los 24 y los 36 meses.
Finalmente un 17% esperará a que pasen 36 meses para instalar en los equipos Windows 7.
Con estos datos está claro que Microsoft se verá obligado a seguir manteniendo Windows XP, no solamente por la cantidad de netbooks que lo usan, si no también, como vemos, por el extenso uso corporativo y las pocas ganas de estos de mudarse a Windows 7.
Vía: ALT1040










Bueno como se dice, hasta que no se cree la necesidad de otro sistema operativo le va a costar a Microsoft…y parece que por ahí va el tema…
Saludos
Esta noticia confirmaría que el problemad con Vista no es por el rendimiento, el consumo de recursos y tantas cosas que se publicaron sino por la compatibilidad con los programas propios. Como Vista usa un kernel diferente a XP habrían conflictos y por supuesto también con Win7. Pero nosotros que somos usuarios domésticos pues no esperaremos mucho para disponer del nuevo sistema operativo en nuestras PC, sobre todo cuando promete tanto y parece que por fin Microsoft va a cumplir.