Después de escribir hoy en la mañana la nota relacionada con Konsulted, que es un sitio en versión alfa, estuve dándole vueltas a qué era lo que me hacÃa tanto ruido de que dijeran, como si orgullosos estuvieran, de tener un sitio en versión alfa para que pruebe el público.
Por un lado recordé una nota que leà hace unos dÃas en Mashable!, muy interesante, relacionada con este asunto y por otro recordé que en la empresa en la que trabajo, nos apenaba mucho salir con un proyecto en versión beta y aunque probablemente sà tenÃa elementos que podrÃan considerarse como tal, evitábamos ufanarnos de ello.
Y es que en estricto sentido, en el proceso de desarrollo de un software o un desarrollo multimedia, la etapa alfa es una versión que se está produciendo todavÃa y que tiene, en la mayorÃa de los casos, el puro “cablerÃo”, hasta al cliente se le tiene que explicar repetidas veces que recuerde que aún no es la versión final y que (principalmente a nivel gráfico, que es lo que en esos momentos asusta al cliente) todavÃa no se termina de desarrollar.
El problema es que Google empezó con la modita, para justificar que habÃan cosas que podrÃan no salir bien y lavarse las manos de forma elegante, de poner en su Gmail la dichosa frasesita de beta. A partir de ahà cualquier sitio Web 2.0 que se preciara de serlo tenÃa que decir que estaba en fase beta. ¿No es más fácil decir, ésta es la versión 1.0 que lanzo al mercado y como lo que ofrezco es una aplicación de servidor, ustedes verán continuamente mejoras o correcciones a posibles problemas que encontremos en el camino? Vaya, en el tiempo de las aplicaciones empaquetadas eso hacÃan, pero con mayor cinismo pues te vendÃan la versión 5.5 de Photoshop en donde te advertÃan que era una versión que corregÃa problemas y de regalo te daban dos o tres features simpaticones para que te animaras a comprar.
Ahora pareciera que la versión Beta ha tomado, ya no el lugar de un Release Candidate (que es la versión candidata a salir y que se prueba en ambientes y condiciones finales pero de manera privada), sino el lugar de la versión disponible al público. Y entonces uno entenderÃa que, como paso lógico, la versión Alfa se convierta en una versión RC o Beta.
Llámenme purista, pero creo que deberÃamos respetar un poco más ese argot técnico que ayuda a definir de manera más precisa las etapas de proceso que llevamos al desarrollar sitios y aplicaciones. Y mi comentario va por igual a las empresas que quieren lanzar un proyecto y que están empezando, como a empresas perfectamente consolidadas como Google.
Les dejo la liga al artÃculo de Mashable! y un artÃculo de la Wikipedia para que los lean y después de leerlo y de haber leÃdo el mÃo, déjen su opinión al respecto. Puede que al final yo esté equivocado.


Publicar un sitio en Alfa es como llegar a la oficina en calzoncillos.
Sentirse orgulloso de ello es agravante.