
Lejos de la polémica de si compartir archivos a través de Internet utilizando aplicaciones basadas en redes P2P constituye un delito, tema sobre el que se ha hablado largo y tendido, aprovechamos esta entrada para comentar otros problemas mucho más reales que se derivan de la utilización de programas como el eMule.
La organización sindical CCOO ha sido multada por la Agencia de Protección de Datos (APD) con una sanción de 6.000 euros debido a que uno de sus trabajadores compartió a través del eMule una base de datos con más de 20.000 registros con datos personales de funcionarios que habían participado en un curso de formación. El problema es que este no es un caso aislado ya que actualmente la APD tiene abiertas 16 investigaciones por hechos similares.
Situaciones como esta dejan entrever la falta de medios y personal cualificado con el que cuentan las empresas y organizaciones. Me parece realmente increíble que un ordenador en el que reside información sensible permita la instalación de un programa como el eMule, y más todavía que la red del sindicato permita que este realice conexiones a las redes P2P. Sin duda son problemas que se pueden resolver con un mínimo de planificación y profesionalización en la gestión de redes.






Elemental, mi querido Watson, los sindicatos siempre han sido un nido de ineptos. Este suceso los delata al milímetro.