Desde luego, Tux atrae, y más con todo lo que se nos ha venido encima con Windows Vista.

Si eres de esos que está pensando en mudarse a un sistema operativo basado en Linux/Unix, tan sólo te hacen falta cinco consejos para dominarlo:

  1. Linux is different. Obviamente, pasas a un sistema nuevo; por lo que no puedes quedarte con los conocimientos que tenías anteriormente. Necesitarás tiempo para aprender a usarlo. Y deja de repetir que Linux no es amigable.
  2. Sistema de archivos. Se acabó C: y Mis documentos, ahora son, respectivamente, hda1 y /home/usuario/. Y como recomendación: deja una partición en FAT32 para intercambiar archivos con Windows (en Ubuntu casi que no hace falta).
  3. Instalación y desinstalación de programas. Punto sensible donde los haya. Cuando uno se acostumbra a usar .EXE, es díficil dejarlo. Por suerte, para evitar liarnos con repositorios, compilaciones, dependencias, fuentes, etc.; tenemos a los front-end (Synaptic es uno de los mejores), desde donde haremos todo lo necesario con la instalación y la desinstalación de programas; más adelante te las verás con las compilaciones, pero de momento, no te preocupes.
  4. Root. Para evitar que hagamos cualquier tontería y nos carguemos el ordenador, Linux dispone del llamado superusuario (o root). Cualquier cambio profundo que pueda afectar a la máquina deberá pasar por nuestro consentimiento en forma de contraseña.
  5. Línea de comandos. “Todo lo que haces en el entorno gráfico lo puedes hacer en la línea de comandos, pero no al revés”. La frase lo dice todo. Un usuario nuevo no tiene por qué conocer los comandos, pero según vaya aumentando tu experiencia, irás conociendo a estos simpáticos amigos.

Mi consejo personal: paciencia y mucho tutorial.

Cinco consejos para migrar a Linux (Vía VivaLinux!)