Me encanta. Desde que descubrí el increíblemente extendido uso que se le da en Japón a los códigos de barras de nueva generación gracias al uso de los teléfonos móviles con cámara, no paro de preguntarme cuando lo veremos en nuestras fronteras: descuentos promocionales, mapas con la localización de restaurantes y un sin fin de aplicaciones en un gesto tan sencillo como hacerle una foto al código allá donde aparezca (revistas, carteles, anuncios de televisión…).

Smartpox nos acerca un poco más a ese día ya que precisamente nos permite convertir cualquier dirección url, correo electrónico o teléfono en nuestro propio código de barras. ¡No puedo esperar a añadirlo a mi tarjeta de visita! ;)

(Vía Lifehacker)