A nadie le gusta el spam, pero en estos días es prácticamente imposible de evitar. Un gran número de webs exigen un registro para utilizar sus servicios, y aunque la mayoría de ellas son seguras basta con que una de ellas venda tu dirección para tener tu buzón de entrada infestado de correo basura.
Sin embargo, hay algunas medidas que podemos tomar para evitar en la medida de lo posible la llegada de spam a nuestra dirección de correo. BugMeNot es una página web que almacena una enorme base de datos de usuarios y passwords para sitios web populares, lo que nos permite evitar tener que registrarnos en una web proporcionando nuestro e-mail simplemente para leer un artículo o descargar un programa. Incluso existe una cómoda extensión de Firefox que evita tener que visitar la web de BugMeNot cada vez que tengamos que utilizar este servicio.
Por otro lado, SpamBox es una web que nos permite crear direcciones de e-mail que desaparecen tras un intervalo de tiempo que podemos establecer en el momento en que las damos de alta, lo cual resulta muy útil para registrarnos en webs que consideremos “dudosas” o poco confiables.
Para los que consideren tedioso el hecho de tener que visitar la web de SpamBox cada vez que quieran crear una dirección desechable está SpamGourmet, que a cambio de un sistema de funcionamiento algo más complicado basado en establecer una parte de la dirección de e-mail fija y permitir la existencia de otra parte variable nos permite la creación de direcciones desechables “on-the-fly”
Y es que, a pesar de que el spam es casi inevitable, el hecho de mantener una serie de costumbres “higiénicas” puede hacer que reduzcamos casi al mínimo la cantidad de correo basura en nuestros buzones. Y todo ello sin apenas esfuerzo.
(¡Gracias Polo!)

